Canto V

Yo andaba desesperao

aguardando una ocasión

que los indios un malón

nos dieran, y entre el estrago

hacérmelés cimarrón

y volverme pa mi pago.


Aquello no era servicio

ni defender la frontera:

aquello era ratonera

en que es más gato el más juerte:

era jugar a la suerte

con una taba culera. […]


Ansina, pues, conociendo

que aquel mal no tiene cura,

que tal vez mi sepultura

si me quedo iba a encontrar,

pensé en mandarme mudar

como cosa más sigura. […].